Un año económico de increíbles contrastes


(Columna diario La Tercera, 16 de enero de 2009)

Por: Patricio Arrau P.



Para quienes gustamos de la economía, la colección de los 5 Informes de Política Monetaria del Banco Central que comienzan en enero del año pasado y terminan en enero de este año, pasando por la revisión que se hiciera en noviembre 2008 del informe entregado dos meses antes, son una pieza imperdible. Atestado estaba ayer Casapiedra por las grandes expectativas que había para escuchar al presidente del Banco Central presentar su mirada de los trimestres que vienen. Pocas veces se ha visto tanta expectación. Es que no era para menos. En este período hemos sido testigos de las más grandes oscilaciones y cambios de énfasis y prioridades de las políticas macroeconómicas de la economía mundial, y todavía no tenemos nada de claro cuanto afectará esta crisis a Chile.

El año 2008 partió con advertencias y preocupaciones acerca de la crisis subprime que se inició en agosto del 2007 en los EE.UU. y que amenazaba con más de un dolor de cabeza a las autoridades de ese país. Pero nada parecía opacar lo que se veía como un muy buen año para Chile. Con muy altos precios de nuestros productos de exportación, que se proyectaban para la eternidad, nuestro debate interno se mantenía en los repetitivos temas de siempre. Un ministro bastante “avaro” que acumulaba y acumulaba y hacía poca política microeconómica, no porque no quisiera, sino que por que no lo dejaba la clase política gobernante. Que la inflación alta era mucho shock de oferta, mientras otros advertían de las segundas vueltas. El instituto emisor venía subiendo la tasa de política hasta 6,25% pero no se proyectaban abruptas alzas.

Un mes después, en febrero de 2008, el dólar se desploma cien pesos hasta llegar al insólito nivel de 430 pesos. La economía chilena se daba el gusto de este enorme fortalecimiento de su moneda a 6 meses de iniciada la crisis en los EE.UU. El mercado cambiario le toma el “pulso” al presidente del Banco Central, un conocido enemigo de las intervenciones cambiarias, y no se inmuta ante la enorme presión política para que el Banco Central intervenga el mercado cambiario. La fuerte intervención cambiaria del Banco Central en abril pasado de 2008 necesaria ante la enorme desalineación cambiaria y su éxito fue notable. La intervención de las autoridades de los EE.UU. a Bear Stearns no asustó mayormente, en tanto se creía que la crisis estaba acotada y contenida en el sector financiero. Nuestro debate interno seguía aburrido en torno a la inflación, sus segundas vueltas, la expansión fiscal y el avaro ministro. Hasta que llegó septiembre. Junto con la caída de Lehman Brothers se globalizó la crisis hasta niveles que parecían imposibles en la moderna economía internacional. Las oscilaciones de precios en los activos y bolsas, así como en los principales productos llamados commodities son las más violentas que hayan sido testigos muchas generaciones. Los cambios de énfasis en las políticas macroeconómicas también. Luego de controlada la crisis de liquidez en moneda extranjera desapareció el debate inflacionario, hasta el punto que el IPOM de ayer proyecta la inflación del año en el centro rango meta. Ante la abrupta desaceleración de la demanda interna y el crecimiento, el gobierno implementa el más grande paquete de estímulo fiscal que se tenga memoria y es aprobado en dos días en el Congreso. Junto a ese paquete se reduce en 100 puntos base la tasa monetaria y se anunció entre líneas en Casapiedra que ésta bajaría al menos unos 225 puntos bases adicionales el primer semestre. Que increíbles contrastes.

El gran tema pendiente dice relación con cuanto más puede desacelerarse la economía. Aquí si que discrepo de las autoridades. Con el paquete fiscal podemos mantener un crecimiento para el año pero este será inferior al 1%. La política fiscal no puede contrarrestar la contracción de crédito privado que se observa en la economía chilena, especialmente para la pequeña y mediana empresa, y esta realidad aún no se ve en las cifras que analiza el Banco Central y Hacienda para hacer política. Las diferencias de percepción entre las autoridades y los sectores económicos, son en este respecto, una brecha que aún no es posible cerrar. Aunque también es claro que no existe un instrumento de política para abordar el problema.



Bajar archivo pdf





Gerens S.A.
Avenida Suecia 0142 oficinas 1201 y 1202 - Providencia, Santiago - CHILE
Tel.(+56 2) 2230 9600 - Fax(+56 2) 2230 9615
contactogerens@gerens.cl