La propuesta tributaria 20/20


(Columna diario la Tercera, 22/07/05)

Por: Patricio Arrau P.



La llamada “Propuesta Tributaria 20/20” tiene larga data al interior de los equipos técnicos de la Concertación. La primera vez se la escuché en 1997 al entonces Director de Impuestos Internos. Aquella versión consistía en llevar todos los impuestos a la renta y el IVA al 20%. Habría que rebajar las altas tasas marginales del Global Complementario y segunda categoría al 20% (la más alta está hoy en 40%), pero también habría que subir el impuesto de primera categoría que grava a las empresas de 17% a 20%, así como el IVA de 19% a 20%. En las versiones de los noventa se incluía el IVA y el impuesto de primera categoría se mantenía con el sistema FUT, que permite entender el impuesto de primera categoría como un anticipo de impuestos del accionista o dueño de la empresa, evitando así el doble pago de impuestos por los dividendos. Este fue un gran invento de los ochenta, que ha sido elogiado internacionalmente. Al parecer, en las actuales versiones, no se consideraría el alza del IVA, aunque se planea terminar con el sistema FUT y eliminar las llamadas “exenciones tributarias”.
El empresariado está mirando esta propuesta con atención. Excepto por el componente de discontinuar el FUT, los otros componentes de la propuesta estarían recibiendo un apoyo cauto (y privado) de importantes sectores empresariales. Una especie de mal menor. Ello es preocupante puesto que la propuesta es una pésima propuesta para Chile. Vamos por parte.

En primer lugar, demuestra que seguimos culturalmente muy alejados de la globalidad que nos rodea y que cada vez nos pone más limitaciones a nuestra autarquía tributaria. Esta propuesta habría sido un gran avance hace 20 años pero hoy es un retroceso. Así como hace 30 años fuimos pioneros en la apertura comercial reduciendo los aranceles unilateralmente y manteniendo la vanguardia en estos temas, parece una paradoja que ese mismo país se quede atrás en el proceso de entender que en el mundo global el que se mueve último pierde. No es posible crecer fuerte y competir en ese mundo global si se grava al 20% el proceso de ahorro e inversión. Tenemos la fantasía de creer que porque nuestros impuestos a la inversión (empresas) son inferiores a los impuestos a la inversión en los países desarrollados, tenemos garantizados esos mercados. No nos damos cuenta que nuestros competidores globales no son las empresas de dichos países, sino las empresas de los países emergentes que entendieron esto antes que nosotros. Hoy son numerosos los países emergentes, y de los otros también, que tienen un impuesto a las empresas inferior al nuestro. Países tan variados como Rusia, Irlanda, Latvia, Vietnam han eliminado o reducido dramáticamente su impuesto a la inversión y adoptaron un impuesto único y parejo, en algunos casos de cero.

En segundo lugar, poco se sabe que detrás de muchos casos exitosos de desarrollo económico de la última década se esconden en muchos casos sistemas de excepción tributaria. Estas excepciones se llamarían “exenciones tributarias” en Chile. Muchas de estas exenciones están motivadas en eliminar las distorsiones que crea el impuesto a la renta. India no habría alcanzado el enorme desarrollo en tecnología que ha alcanzado si no se hubiesen creado múltiples “zonas francas” que no gravan las utilidades de los extranjeros. En nuestro barrio Costa Rica y Uruguay nos llevan la delantera.

Por último, pagar el 20% puede ser aceptable y posible para las grandes empresas establecidas y eficientes que ya ganaron mercados externos y pueden absorber el impacto. Sin embargo, para las pequeñas empresas que buscan su expansión y para los futuros emprendedores que deben enfrentar competidores globales con mejores condiciones tributarias en sus países de origen, la propuesta dificulta enormemente su éxito. Se ignora que incluso en EE.UU. las pequeñas empresas no están gravadas al nivel de la empresa sino que al nivel del accionista y que existen múltiples sistemas o “exenciones” para postergar el pago de impuestos cuando se invierte.

Esta propuesta esta motivada en el interés del recaudador de hacer su tarea más fácil y en el interés de sectores políticos que creen que los problemas se resuelven desde el Estado. Ambos intereses no coinciden con el interés de Chile.


Bajar archivo pdf





Gerens S.A.
Avenida Suecia 0142 oficinas 1201 y 1202 - Providencia, Santiago - CHILE
Tel.(+56 2) 2230 9600 - Fax(+56 2) 2230 9615
contactogerens@gerens.cl